Miles de peregrinos provenientes de todo el país empezaron a llegar desde este sábado al Santuario Nacional Señor de Milagros, en El Sauce, León, a pagar promesas y favores recibidos.
Los feligreses que ingresan al santuario de rodillas, cumpliendo una promesa, algunos recorriendo caminos a pie o en carreta durante días, como lo hacen las carretas peregrinas que desde Villanueva en Chinandega salen recorriendo caminos rurales, atravesando ríos y quebradas hasta divisar el Santuario nacional y llegar a los pies de la consagrada imagen de cuarenta y dos centímetros de un Cristo ennegrecido.

Esta es una réplica del Cristo Negro de Esquipulas en Guatemala y que hace trescientos años peregrinando por Centroamérica, se detuvo en el Valle del Guayabal, que es el antiguo nombre del Sauce, era el día 18 de octubre del año 1723 después de haber pasado por Jinotega y en su trayecto de regreso a Guatemala decidió quedarse en estas tierras nicaragüenses.
El centro de estas celebraciones es la Eucaristía, durante el día se vive la Santa Misa a distintas horas y centenares hacen fila esperando por el sacramento de la reconciliación.